Redacción Poder Popular | Los pasados días 7, 8 y 9 de diciembre se desarrolló en Madrid el II Congreso de Anticapitalistas. Con la asistencia de decenas de delegados y delegadas de todo el Estado y la presencia de otras decenas de militantes que asistieron también, el Congreso sirvió como espacio de encuentro, deliberación y validación de las tesis políticas que se habían venido discutiendo en los diferentes colectivos de nuestro movimiento durante los últimos meses.

En este sentido, el debate político se centró en la caracterización de la actual coyuntura tanto a nivel internacional (con especial atención al papel de la UE) como a nivel estatal. En este sentido, se debatió de qué forma la fase actual de recomposición de las fuerzas del orden supone un intento de cerrar la crisis de Régimen. También se debatió sobre la situación de Podemos, el desarrollo del “bloque del cambio” y el municipalismo, así como los retos para el ciclo electoral que se abrirá de nuevo en 2019, en un contexto marcado por la ausencia de movilizaciones lo suficientemente potentes como para abrir nuevas grietas. Por supuesto, el Congreso prestó especial atención a las luchas de trabajadores y trabajadoras, todavía incipientes y que prefiguran un proceso potencial de composición de una clase organizada, lo suficientemente fuerte como para disputarle el poder al capital es sus nucleos fundamentales.

 

Del mismo modo, hubo tiempo para debatir en profundidad sobre la cuestión catalana, hacer balance de lo que allí ha ocurrido los últimos meses y para abordar de una forma más amplia el tema de la cuestión nacional en el Estado español. En este sentido, se aprobó trasladar a una Conferencia específica sobre el tema algunos debates relativos al modelo de Estado y la perspectiva concreta sobre la idea de “procesos constituyentes”.

Otros debates que se desarrollaron en el Congreso fueron sobre feminismo, tratando de caracterizar el auge y la nueva ola de este movimiento y tratar de recoger este impulso tanto dentro de Anticapitalistas como en la vinculación con el movimiento feminista, sus demandas, sus articulaciones y sus nuevos repertorios de organización y protesta. También el movimiento LGTBI fue tema de debate en el Congreso, apuntando sus particularidades pero también su interrelación con el movimiento feminista y cómo hay posibilidades reales para impulsar movimientos de base contra la heternormatividad y el capitalismo rosa. Por otro lado, el texto debatido sobre ecosocialismo centró el debate en la revisión de nuestras tesis ecosocialistas, en la necesidad de impulsar una agenda ecologista radical en un contexto de urgencia civilizatoria donde la crisis climática y energética están ya aquí como dos desafíos a los que hacer frente de manera prioritaria. A su vez, el trabajo de los y las anticapitalistas en las instituciones fue otro asunto de debate. La presencia de militantes anticapitalistas en diferentes instituciones presenta posibilidades y riesgos evidentes que merecieron un también un debate específico, al tiempo que se debatió sobre el papel concreto y las posibilidades del municipalismo.

Otro de los asuntos centrales de este Congreso ha sido el trabajo juvenil y la intervención de la militancia joven de Anticapitalistas. Tras la campaña “Hacer anticapitalismo”, en el Congreso se ha decidido dar un nuevo impulso a la orientación e implantación de los y las jóvenes de Anticapitalistas a nivel estatal.

Las tesis organizativas que también se discutieron y aprobaron en el Congreso tratan, por otro lado, de desarrollar una apuesta por una sectorialización de Anticapitalistas, tratando de mejorar nuestra aportación a los movimientos y el conflicto social, trasladando la idea de la construcción de poder popular y de la necesidad de la auto-organización de un sindicalismo combativo.

Por otra parte, durante el Congreso hubo momento para el saludo internacionalista de diversas organizaciones con las que Anticapitalistas mantiene estrecha colaboración y coordinación. Representantes del NPA francés, Bloco de Esquerda de Portugal, SAP-Alianza Rojiverde de Dinamarca, el Partido Socialista sueco, DEA de Grecia, Solidarités de Suiza, así como las palabras de Eric Toussaint del CADTM o de un representante del Buró de la IV Internacional mostraron su interés por el desarrollo de los debates y de la experiencia de Anticapitalistas y señalaron los retos para la izquierda revolucionaria en un contexto de auge de la extrema derecha y la xenofobia en todo el planeta.

En resumen, un Congreso intenso (con largas sesiones de debates) que ha servido para una mayor cohesión del conjunto de Anticapitalistas, para reposar y poder tener tiempo para el debate colectivo y para ajustar las tareas militantes para afrontar el contexto político en el que nos movemos. Sin atajos ni fórmulas mágicas para hacer frente a los grandes desafíos que tenemos por delante: derrotar al Régimen del ’78 y construir una sociedad diferente al desorden del capitalismo. Construir movimiento para ir logrando victorias aquí y ahora; construir anticapitalismo para prefigurar el mundo que deseamos y para hacer que nuestras ideas, como decía Gramsci, sean las ideas del mundo.

Annunci