È iniziato oggi, a Madrid, il secondo congresso di Podemos, alla presenza di 9.000 militanti (155 mila sono quelli che hanno partecipato alle votazioni nelle assemblee di base, il 34% degli iscritti). Come i nostri lettori sanno, i nostri compagni di Anticapitalistas hanno ottenuto, fino ad ora, meno dell’11% dei voti, di fronte alle altre due principali correnti, quella “centrista” di Pablo Iglesias, il segretario, (41%)  e quella “di destra” di Iñigo Errejon (38%). Altre correnti minori hanno ottenuto in totale meno del 10%.

Di solito pubblichiamo spesso articoli presi dal quotidiano spagnolo di sinistra “Público”. Questa volta facciamo ricorso al più importante quotidiano spagnolo, El País, una specia di “Repubblica” in versione iberica, tipico giornale di “centro-sinistra”.

Come si evince anche dal titolo, il giornale, vicino al PSOE, guarda con preoccupazione al rischio di un rafforzamento dei nostri compagni, definiti, giustamente “la corrente più a sinistra di Podemos”, in seguito allo scontro tra “pablisti” e “errejonisti”.  E, dopo aver tracciato una caricatura delle nostre posizioni (è difficile per i giornalisti borghesi, spesso superficiali ed ignoranti, capire bene cosa vogliamo, anche se glielo si spìega più volte!) in fondo all’articolo vaticina il pericolo di una presenza importante dei nostri compagni negli organi dirigenti di Podemos, visto il ruolo dirigente ottenuto in Andalusia, Catalogna e Navarra. E che “non è minore”, aggiunge, a Madrid, Aragona e Baleari. Buon lavoro, compagni di Anticapitalistas!

La fractura entre Iglesias y Errejón beneficia las aspiraciones de los anticapitalistas

La corriente de Rodríguez y Urbán confía en estar representada en los órganos de Podemos

Los anticapitalistas, la corriente más a la izquierda de Podemos, superarán este domingo su condición de outsiders con la entrada en el consejo ciudadano y la ejecutiva del partido. Si nada cambia, el alma más radical de la formación estará representada en los órganos de decisión tres años después de que se quedara fuera de ellos en el Vistalegre fundacional. En el camino han tenido que renunciar a ser una organización política y transformarse en movimiento, un cambio de identidad jurídica provocado por el blindaje de los órganos de Podemos a quienes militasen en otras formaciones

El pulso que en origen midió a Pablo Iglesias e Íñigo Errejón con Teresa Rodríguez, secretaria general en Andalucía, y el actual secretario de Organización, Pablo Echenique, ha dado paso a un nuevo juego de alianzas impensable en 2014. Iglesias se impuso en noviembre en el primer pulso con Errejón con la elección de Ramón Espinar como secretario general de Madrid frente a Rita Maestre, portavoz del Ayuntamiento de la capital, en una votación en la que resultó determinante el acuerdo con los anticapitalistas.

La pretensión de los anticapitalistas es impulsar, en sintonía con el discurso de Iglesias, reivindicaciones como una banca pública, una renta básica o la nacionalización de sectores estratégicos. “Hace tres años no lo pasamos nada bien”, recordó Rodríguez, que reclamó “unidad y también humildad”.

“¡Podemos no es de Pablo ni de Íñigo, es de todos!”, diferenció Miguel Urbán. El eurodiputado negó la existencia de “enemigos internos en Vistalegre” y los identificó con “la mafia del PP de la Gürtel y Púnica” y sus cómplices “de la marca blanca de Ciudadanos y la gestora del PSOE”. Aun así, la división entre Iglesias y Errejón beneficia a los anticapitalistas, que parece que obtendrán una representación en los principales órganos de Podemos acorde con su liderazgo en Andalucía, Cataluña y Navarra. Y que no es menor en Madrid, Aragón y Baleares.

 

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