Ecco il comunicato dei nostri compagni spagnoli sulle elezioni del 26 giugno.

Anticapitalistas ante el resultado de las elecciones del 26J

El resultado de las elecciones no ha sido el esperado para quienes apostamos por un cambio político que inicie la transformación social. El Partido Popular de Mariano Rajoy, un partido corrupto y responsable de las políticas de empobrecimiento, ha ganado las elecciones. PSOE y Ciudadanos pierden votos y escaños, pero resisten lo suficiente como para permitir que la gobernabilidad del régimen esté garantizada, al menos en el corto plazo. Unid@s Podemos, el proyecto electoral en el que participamos activamente, no cumple las expectativas suscitadas, quedando como tercera fuerza.

Hay dos cuestiones importantes que queremos resaltar. Por una parte, no debemos minusvalorar la importancia del resultado en términos históricos. Millones de personas han votado por el cambio (aunque cambio no tiene un significado unívoco), a una fuerza política nueva, que ha sufrido duros ataques de las élites. Esto confirma que, aunque falte mucha gente todavía, hemos conseguido construir un bloque electoral capaz de confrontar con los partidos de los de arriba. Por otro lado, no hay que ocultar la decepción: las expectativas a corto plazo no se han cumplido. La suma entre Podemos e IU pierde más de un millón de votos con respecto al 20D y no logra maximizar su potencial.
El ciclo electoral se cierra temporalmente y a pesar de que no se han cumplido todos los objetivos, hay que reconocer que hay avances importantes. Si el ciclo de movilización, conflicto social y auto-organización del 15M fue la base que generó el sustrato social que nos ha permitido confrontar con las élites en el plano electoral, ahora toca invertir esa dinámica y lanzarnos a un proceso de construcción popular por abajo a medio plazo que nos permita fortalecernos, incidir en las próxima legislatura y prepararnos para las próximas batallas.

El régimen configurará un gobierno sin mayorías absolutas, pero fiel a la troika y a la austeridad. Para Anticapitalistas, gobernar o apoyar un gobierno tiene que significar lograr mejoras concretas para las clases populares y a la vez, permitir abrir vías hacia una sociedad radicalmente democrática, ecofeminista y socialista. Es el momento de delimitar claramente los campos políticos: ninguna combinación de gobierno de las posibles es la nuestra y nos toca pasar a la oposición y construir con firmeza, apoyando y estimulando los conflictos sociales, haciendo propuestas programáticas fuertes, utilizando los parlamentos como caja de resonancia de las de abajo, levantando una confluencia que no sea sólo una alianza de partidos, sino una alianza social entre la clase trabajadora y las clases medias depauperizadas contra los recortes que el gobierno que se configure realizará bajo las ordenes de Bruselas. Estar con la gente trabajadora, con paciencia, generando comunidad y contrapoderes: organizar, luchar, crear poder popular.

Tras este ciclo electoral, debe abrirse un debate honesto y compañero en el bloque del cambio. Desde Anticapitalistas defenderemos nuestra propuesta de partido-movimiento amplio, implantado por abajo, vinculado al conflicto y a las clases populares, útil para los movimientos sociales con vocación de ruptura y por supuesto, pluralista. Hay que construir de forma unitaria, respetando y dialogando entre las diferentes hipótesis. Y hay que seguir construyendo la unidad popular por abajo frente a la unidad de las élites. Toca ahora, por tanto, desplegar la unidad electoral también en el terreno de lo social y las resistencias.

El contexto internacional es difícil. Hay un giro a la derecha en Europa. Es urgente combatir el auge de los autoritarismos: en este periodo que viene debemos vernos como parte de un movimiento democrático y anti-fascista en Europa. Trazar esas alianzas, buscar encuentros para generar un movimiento a escala europea. Esta batalla se juega a escala internacional.

Vamos a seguir peleando y construyendo. Somos millones y y hemos demostrado que sí se puede. Toca organizarse en cada barrio, en cada centro de trabajo o de estudio. El régimen y las élites no lo van a tener fácil para estabilizar su régimen. Lo único que podemos prever es la lucha, para seguir abriendo brecha y aumentar y fortalecer el bloque del cambio. Ni un paso atrás, hemos llegado para quedarnos. Seguimos.

Annunci